Archivos para mayo, 2011

El recuerdo de un amigo

Posted in Amigos on Miércoles 11 de mayo 2011 by avrolincolnb019



10 de Mayo de 2011
De: Familia Puig

Sr. Elvio Mendioroz, días pasados navegando por Internet y buscando alguna información sobre los Avro Lincoln en nuestra fuerza aérea me encontré con el blog sobre el B-019, no sabia que existía toda esa información sobre aquella lejana tragedia de la cual nuestro padre fue testigo, el era tripulante del B-013 en aquellos días, su puesto era el de radioperador.

Después de leer toda la información que encontré en el blog lo fui a ver a mi padre y le comente lo que había visto, el me pidió ver el blog y debo confesar que un poco me arrepentí, pues nunca había visto a mi padre emocionarse hasta las lagrimas cuando vio las fotos de los restos del B-019, las fotos de los tripulantes sobre todo las de la familia Marcuzzi, era su gran amigo.

Le pedimos junto con mi hermana (se inscribió en el blog, es Ana Graciela Puig) que escribiera una nota sobre como fueron aquellas jornadas. Nuestro padre con el rigor técnico que siempre lo caracterizo y con sus gloriosos 86 años apelo a toda su memoria, busco todas las fotos que tenia de aquellos días que creo son por si mismas un documento.

Lamentablemente no quedan muchos sobrevivientes de aquellas épocas de ahi nuestra idea de brindar un homenaje a aquellos hombres a través del escrito hecho por nuestro padre, para que se tenga un relato de como fueron aquellos dramáticos días, también mostrar el gran compañerismo que existía entre ellos y hacerles saber a los familiares de aquellos hombres que sus camaradas nunca los olvidaron.

PD. Nuestro padre, Don Juan Jose Puig, es de la promoción numero dos de la escuela de suboficiales, tiempo después ingreso en la EAM graduándose de Alférez con la promoción numero 19 en 1953, tuvo una brillante carrera en el escalafón técnico, se retiro con el grado de Comodoro en diciembre de 1983, toda su carrera se dedico a los sistemas de radio ayudas (BOR, ILS y RADARES).

Quisiéramos que las fotos y el escrito se publicaran en el blog, esta carta si usted desea publicarla también.

Saludamos a usted atentamente Juan Carlos Puig , Maria del Carmen Puig, Gustavo A. Puig y Ana G. Puig hijos de Juan Jose Puig


 

Escrito por Juan José Puig

    Uno de mis hijos es aficionado a Internet y me ha pedido que escriba algo sobre la desaparición del Avro Lincoln B019 hace 61 años, cuando yo me desempeñaba como tripulante operador de radio a bordo de esos aviones.

    Dios me ha concedido una larga existencia y siento raras sensaciones al escribir sobre hechos tan lejanos, sobre cosas y personas que ya no existen, pero lo intentaré.

    Al regresar de Inglaterra, cinco de los seis que realizamos la especialización en técnica de equipos de navegación y radares de a bordo (ver revista Aeroespacio Nº 534 de marzo/Abril del 2000), fuimos destinados a la V brigada Aérea con asiento en Villa Reynols, provincia de San Luís, dotada de aviones Lancaster y Lincoln, para desempeñarnos inicialmente al menos, como tripulantes radioperadores de a bordo.

    Cuatro de nosotros, Pietrobon, Marcuzzi , Andrada y yo, alquilamos 2 habitaciones con salida propia a la calle Ardiles, casi esquina Avenida Mitre en la ciudad de Villa Mercedes.

    En ese entonces el alojamiento para suboficiales en la Brigada era muy precario (La Siberia la llamaban).

    Pietrobon trajo su novia de Inglaterra previo “casamiento por poder” y nos abandono. Yo estuve un tiempo destinado en Buenos Aires, pero luego de unos meses hice una permuta y regresé.

    Como se suponía que en los meses de ausencia perdí práctica en la manipulación de los equipos de a bordo, me asignaron a la tripulación del Ten. Zarzuela que era el más moderno de los aviadores y volaba con el más antiguo cuando lo hacían 2 tripulaciones, el Capitán Mendioroz, cuyo tripulante radioperador era Marcuzzi. El último vuelo en estas condiciones lo realicé a fines de 1949, en una navegación nocturna para sobrevolar la ciudad de Rosario de Santa Fé.

    Al iniciarse el año 1950, pasé a formar parte de la tripulación del 1º Teniente Mulemberg, que cuando volaban 2 tripulaciones lo hacia con el 1º Teniente Niethar y los suyos.

    Así llegamos a marzo de 1950 cuando se planificó el gran vuelo al sur que se iniciaría el lunes 20 de ese mes, pero por meteorología mala en la ruta se postergó para el día martes 21 (día D1).

    Hasta donde responde mi memoria, participarían 4 Avro Lincoln, 2 partirían el D1, tripulados por 2 dotaciones, cada una de 5 hombres, más un fotógrafo en el B019, (Cada tripulación se integraba según el orden de su posición en la máquina: Piloto, Mecánico de vuelo, Navegador, Radioperador y Artillero).

    La tripulación que no estaba a cargo del vuelo, “los paquetes”, se ubicaban donde podían, generalmente se enriquecían de conocimientos y experiencia observando el trabajo de sus colegas.

    Al siguiente día, D2, partirían los otros 2 Lincoln igualmente tripulados, excepto que no había fotógrafo.

    Las etapas a cubrir eran: Reynold-Esquel, Esquel-Comodoro Rivadavia, Comodoro Rivadavia-Rio Gallegos, con pernocte en esta última localidad. En un mapa de mi viejo manual de redioperador que aún conservo, tengo trazadas esas etapas.

    El día D2, los Lincoln en Rio Gallegos cubrirían la etapa Rió Gallegos-Comodoro Rivadavia, sobrevolando previamente la Isla de los Estados, Ushuaia, Rió Grande, Rió Gallegos nuevamente y se encontrarían en Comodoro Rivadavia con los 2 Lincoln que partieron de Reynold ese día e hicieron las etapas prevista rumbo al sur. Allí estos últimos esperaron a los dos que vendrían del sur pero solo llegó uno al mando del 1º Ten Borderes. Andrada, su radioperador me contó que en la Isla de Tierra del Fuego los sorprendió una terrible tormenta y no salía o no podían sintonizar el radiofaro de Ushuaia. Casi colisionan con un avión de Aeroposta Argentina, empresa que volaba en ese entonces en la Patagonía. Ante esta situación su piloto decidió interrumpir los sobrevuelos y dirigirse a Comodoro Rivadavia.

    Esa noche (y la siguiente) todos pernoctamos en Comodoro en un Regimiento del Ejército.

    Al día siguiente, D3 (o D4). no puedo afirmar cuantos Lincoln, pero el mío, el B013 al menos, un día clarísimo voló un tiempo prolongado, tal vez cinco horas sobre la Isla de los Estados, el Fagnano, el Beagle, Ushuaia, Rio Grande, buscando el avión perdido, sin resultados positivos y finalmente aterrizamos en Río Gallegos, creo que en el Aeródromo de Aeroposta.

    Allí se radico la “Operación Búsqueda” y fui destinado junto con otro radioperador, cuyo nombre no recuerdo, a la jefatura que ejercía un ex aviador naval que había pasado a la Fuerza Aérea cuando esta se creó y con el tiempo ascendió a las máximas jerarquías.

    Participaron aviones DC3 y C47 que vinieron expresamente asignados. Cuando la búsqueda finalizó me regresaron a Buenos Aires en un C47 que transportaba un motor de esos aviones recambiado por fallas. Fueron dos larguísimas etapas: Gallegos-Trelew, Trelew-Palomar.

    No recuerdo como viajé de Palomar a Villa Mercedes, pero si recuerdo la primera noticia que recibí cuando llegué, fue mi pase a Buenos Aires para iniciar la actividad de Instructor en un curso técnico de radar.

    Antes de abandonar Villa Mercedes, llegaron una hermana y un tío de Marcuzzi para retirar sus pertenencias, especialmente el auto, un Morris10. que había comprado en Inglaterra. A mí me tocó juntar todo para entregarlo con el corazón quebrado por la tragedia.

    ACLARACIÓN: Los llamados radioperadores de avión hacían sus comunicaciones manipulando una transmisión radioeléctrica según puntos y rayas del código Morse, cambiaban frecuencias y sintonizaban trasmisores y receptores manualmente, también solían hacer radiogoniometría.

    Al introducirse las comunicaciones en frecuencias muy altas (VHF en inglés) con estaciones avanzadas (REAVA), posibilitarse en frecuencias altas (HF en inglés) la transmisión y recepción de la voz en una sola “banda lateral” (BLU) (SSB en inglés), desarrollarse equipos transmisores y receptores con cambios de frecuencia y sintonía automática y radiogoniómetros automáticos (ADF en inglés), se eliminó definitivamente la necesidad de un tripulante radioperador a bordo de aviones.

FIN

Esto fue escrito por nuestro padre en aquel momento, al dorso de la foto

B-013 en Comodoro Rivadavia 22 de Marzo de 1950

Juan José Puig (nuestro padre) y José Marcuzzi en Paris (Francia) año 1948

Fiesta de despedida del curso de especialización en Inglaterra. Marzo 1948. (Juan J. Puig y José E. Marcuzzi)